MI KONSTANTE



Finalmente siempre hay cosas que se pueden celebrar. Creí que no habría de qué enorgullecerme de mi hijo. Las cosas son así, uno cree que el mundo debe ser como uno lo ve, pero afortunadamente la realidad actúa de manera diferente y nada es como uno ha querido. Mi Konstante empieza a despegar, ahora sus canciones se escuchan y yo, que fui el primero en rechazar su vocación, ahora me siento orgulloso de lo que es, de lo que escribe, de lo que siente, de su respuesta a la fatalidad. Es curioso como uno puede ser tan ciego o tan narcisista que no acepta mucho lo que los hijos son, pensamos que ellos deben seguir nuestros pasos, paradójicamente los mismos que fueron a su vez rechazados por nuestros propios padres; por las mismas razones estúpidas, por los mismos prejuicios, por la misma forma de haber sido educado de una manera en la que las estructuras de nuestra vida psíquica nos permitieron resolver nuestros conflictos de vida. Hoy me siento orgulloso, no sé si ese es el mejor camino, no lo sé pero poco importa, es el de él, no el mío. Y esto es lo que vale en la vida.

3 comentarios:

Marie dijo...

Konstante Rules!!!

Octopus Queque dijo...

Oh, espero verlo este sábado :) lo digo porque en la mañana tarde tengo compromiso pero quiero ir! he dicho! jajaja. Y Alberto, cuando dices eso de los padres e hijos, oh, siempre he creído que es natural eso de las vocaciones (Aceptación y rechazo). Qué diera yo porque mis hijos sean biólogos marinos como Steve Zissou y me lleven al fondo del mar a ver un tiburón jaguar. Pero quererlos con corazón de rol glasseado, será lo mejor (L).

Hipatia dijo...

Llevo más de dos horas paseándome por tu "nuevo" blog (he estado tan atareada los últimos meses, ¡qué digo, años! por eso las comillas, ¡si eres un veterano!)y estoy sorprendida y me encantada, todo junto a a la vez.
Pero hago parada y fonda en éste post, para expresarte que, cuando me vi en la tesitura de cuestionar las inclinaciones de mi hija mayor (ahora, con 32 años) tras largas reflexiones concebí una idea que agradezco a ella por haberme forzado a pensarla; básicamente es ésta: nuestra experiencia (como padres y como individuos) tiene fecha de caducidad.
Bien, para mí es un tema extenso, que tengo muy presente en todo; en mi blog es recurrente y además dediqué un post al tema en "La Caducidad de la Experiencia", un relato "novelado" en el que intenté plasmarlo.

Sigo contando con la idea de siempre, el universo es dinámico y el mundo que vemos no siempre fue así; es producto del devenir, del tiempo transcurrido, a nuestros mente casi incomprensible si nos detenemos en aquél pasado que emerge de las estrellas que observamos.
Nosotros también somos dinámicos... ¿Qué te voy a contar que tú no sepas? Pero no hace falta ir tan atrás. Quédate con la idea, que, seguro, la conoces.

Respecto a tu blog, te seré sincera; hay cosas que se me escapan, como por ejemplo la cuestión política de Argentina (no leo prensa ni veo noticias) aunque, me parece que en todas partes cuecen habas.
Respecto a la filosofía, ahora ando un poco pez, pues desde hace dos o tres años me he volcado totalmente en la Historia (creo que por ahí alcanzaré a entender más cosas sin tener que recurrir a los noticiarios), apasionándome, sobre todo la Prehistoria y la Arqueología. Con la Física continúo, desde luego; y por el Espacio sigo navegando en mi blog. Fundamentalmente me interesa la filosofía que no es de este mundo, la que está por pensarse y venir, en ésa me aplico de forma más intuitiva que formal, jajaja (no es broma eh?).
¿Te puedes creer que he tenido que recurrir al diccionario de Latín en uno de tus post? (Menos mal que tengo uno, gracias a Roma).
Bueno, mi quierido amigo; voy a seguir navegando con mi nave de los sueños. Lanzo un rayo tractor y te me llevo a mi casa volante.
Un beso muy grande desde la Enterprise.
Tu amiga que te aprecia mucho
Mar