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NIETZSCHE, FOR EVER?


Estoy reescribiendo un libro que había escrito sobre Nietzsche. Me asusta porque siempre he dicho que Nietzsche es como el Ricky Martin de la Filosofía. Todos hablan de él pero casi nadie lo ha leído. O ha caído en manos de mujeres que quieren vivir una vida "nietzscheana" porque sus prejuicios y su furores vitales están si no muertos al menos sí sin vida. He conocido a más de 10 mujeres "nietzscheanas" que seguramente son un poco más que un Kaiser en la cama. Con ello me he convencido de que sí, nos guste o no: hay venganza histórica. Por esto y por los cientos de estudiantes que traen en el sobaco el Así hablaba Zaratustra casi no quiero escribir nada sobre este pensador que sigue siendo un artífice del pensamiento y de la disputa, una incomodidad para la vida luego de que lo has leído. Como sea, quiero dejar una serie de pensamientos con los que se abre este tentativo libro. Bueno, también quiero dejar constancia de que tampoco es un libro común y corriente. Quiero hacer algo distinto, pero no sé si corra, no sé si es bueno, en esto tengo a la Pájara que es la que me puede decir más cosas de las que yo puedo ver. Creo que estoy bajo la influencia de Foucault y de Deleuze y siento que la escritura tiene que ser de otra forma, de otra manera, un poco como Bataille nos enseñó. Me acuerdo del ejemplo de la garrapata a la que Deleuze nos redujo: "Tomemos como ejemplo una garrapata. El mundo es inmenso y no todas las cosas afectan a todos los cuerpos vivos de la misma manera. Una garrapata se siente afectada por la luz, y por eso trepa a lo alto de un arbusto; se siente afectada por el olor, y por ello se inmoviliza en una rama y espera hasta que un cuerpo caliente pasa por debajo; y,
en tercer lugar, se siente afectada por el tacto y busca esa zona caliente del cuerpo en la que ha de incrustarse. Así pues, del conjunto del mundo, las garrapatas sólo se ven afectadas por la luz, el olor de un cuerpo caliente y el tacto de una zona del cuerpo. Pero estos afectos pertenecen a la definición de lo que es una garrapata. En cuanto nos vemos enfrentados a juzgar la vida de una particular garrapata, ésta dependerá de los encuentros con arbustos y animales de sangre caliente que el azar le depare. Y la vida de dicha garrapata será el conjunto de afectos de los que haya sido realmente capaz, esto es, su potencia no es lo que podría haber hecho, sino lo que realmente ha hecho". Si somos como una garrapata, quizá sea sólo esto este libro que escribo.

ME DIJERON QUE...



Me dijeron hoy, en la Facultad, que todo estaba ya predispuesto. Que la terna rompió todos los espejismos que se han venido creando alrededor de ellas, como por ejemplo el que nunca podría estar dos personas del mismo Colegio. Me dijeron que fuera de la terna todos fuimos comparsas, tontos funcionales, irredentos crédulos del espectáculo de luz y sonido de los deseos de los demás y de los nuestro propios. Me dijeron que "alguien" dijo que no más filósofos y que esa consigna se cumplió pues en verdad no más filósofos. Me dijeron que ese !alguien es, ha sido y será quien gobierne los destinos de la Facultad tras la esfera del semblante.
Uno quiere creer que quien está al frente de una Facultad es el mejor elemento que puede gobernar, dirigir, coordinar todo el esfuerzo individual de los trabajos de quienes están trabajando por las humanidades. Pero ¿a alguien le importan? Juzgue Usted. Se me ocurre que frente a ese "dictum" del "no más filósofos" dado por un similar, tiene que ver con aquello que decía Deleuze: “la filosofía, mediante conceptos, no cesa de extraer del estado de cosas un acontecimiento consistente, una sonrisa de gato sin el gato”. Tenemos la sonrisa del gato pero sin gato, tenemos al gato de Cheshire de Alicia, un gato capaz de trocar su cuerpo en puro acontecimiento de su sonrisa. Ahí está la clave:
"¿Podría decirme, por favor, por qué camino debo seguir?
- Eso depende, en gran parte, del sitio donde quieras ir- repuso el gato.
- No me importa mucho donde sea...- declaró Alicia.
- Entonces no tiene importancia el camino que sigas...- contestó el gato.
- ...siempre que llegue a alguna parte- agregó la muchacha, como para completar la explicación.
- Puedes estar segura de eso, siempre que camines lo suficiente- declaró el gato"
Pues eso es todo. No se trata de quién sino de cómo.
Ese quien ya no importa, importa ahora el como