FUE HACE MUCHO TIEMPO



Fue hace mucho tiempo, como todo ahora.
Mucho tiempo porque el tiempo no es ya, en mí, la sucesión de puntos, de instantes, de sensaciones, sino de vivencias, de tiempo de vida, de cómo carajos vivimos algo.
Sí, fue hace tanto tiempo
Lo pienso y los recuerdos se me deshacen en la memoria.
Hoy me dijo mi amigo José que tengo años de olvido porque mi deseo no estuvo ahí. Me impresionó porque de pronto pensé que son años y años de no saber qué pasó con mi vida durante esos 365 días que pasan como si fueran sombras pequeñas, moléculas de olvido en las que todo queda casi muerto. ¿Pero entonces dónde estuve en esos momentos de recuerdo? En ninguna parte. ¿No que no hay trascendentales?
Qué mierda, tengo olvidados años de mi existencia, me acuerdo de muchas cosas hoy, pero a veces pienso que todo lo que recuerdo es mentira, que me lo invento, que nunca sucedió y que mi vida miserable quiere tener como actos inusitados que hagan valiosa una vida que siempre ha sido mediocre.
La vida de todos es mediocre, las mismas cosas todos los días, las mismas situaciones, las mismas vistas para todo, y los mismos juicios siempre que se juzga.
Si por ejemplo pensara como Pecascor en tirarme del séptimo piso de mi casa? No es que Pecascor se haya tirado, sino que como él, yo decidiera eso... ¿qué pasaría? Es el deseo de todos: saber qué es lo que sucedería en cuanto nosotros dejáramos de estar en el mundo... Hay un pequeño cuento, pero no recuerdo ahora cómo se llama. Se me olvidan las cosas, y pienso que es un avance del olvido de todo, pero no, nada de eso. Creo que seguiré soportando los claxons... los autos que no arrancan, las alarmas, los perros que ladran día y noche, sin ton ni son, el aburrimiento del mundo, el aburrimiento que tengo que administrar.