LA FUERZA DEL DIÁLOGO


Ayer todo el mundo era creyente, hoy, luego de infinitas crisis de todos los calibres, no encuentra uno más que escépticos por donde quiera que uno mire. Vivimos en un éxtasis de desengaño, en una orgía de desilusión: todo el mundo ha despertado de su sueño dogmático como nos dijera el buen Hume y se menean las cabezas al unísono con agridulce clarividencia. Los exfanáticos se tambalean cabizbajos, llenos de náusea, autocompasión y tolerancia universal, como juerguistas profesionales digiriendo la resaca al cuarto para las ocho de la mañana fría. El realismo -entendido como pura aceptación de la impotencia o del cinismo- es el alka seltzer de las almas otrora sublevadas. Quizá por ello creo definitivamente en las enseñanzas de mis viejos maestros: nada mejor que el diálogo, la tolerancia y el respeto. Condiciones de posibilidad de acuerdos para el logro de un horizonte donde se puedan llevar a cabo los proyectos. Ayer, casualmente, platicaba con una compañera de la Facultad y me decía que ella pasaba de cualquier votación y de cualquier cosa que legitimara el modo en que la UNAM selecciona a sus directores. "No creo en las transformaciones homeopáticas de nada, me decía. No creo que tengamos que cambiar para que todo siga igual, y además sé que todo está ya dado, que la dirección se le ha ya dado a... por esto no voto ni voy a ver a los miembros de la Junta". La gente desengañada, pasa de todo. la gente que pasa suele pasar ante todo de ellos, con lo cual ya demuestra un atisbo de interés por lo real bastante considerable. Es importante este comentario porque un profesor con estos desplantes renuncia al cambio, y éste es una aspiración ética irrenunciable, la promesa triunfal del fin del statu quo, el fin que propicia la transformación moderada, el cambio racional, el privilegio de lo humanístico frente a la intolerancia. Creo en la fuerza del diálogo, de la moderación y, fundamentalmente, en la prudencia.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues nada, todo esto está de pelos, pero ¿k onda con la perredista Raquel Segur? ¿es cierto Constante, que ella es la neta? ¿que tu nada más le calientas la terna?
Eso dicen en la Fac

Anónimo dijo...

Sí, ya lo escuché, que ella es la chida, k tú nada más estás de adorno

Anónimo dijo...

No creo que sea adorno alguien que abre diálogo y creo que es justamente ese diálogo lo que debe imperar no sólo en este blog, sino en todas las discusiones de lo que atañe a la Facultad. Tenemos una buena oportunidad, provista no de un barato sentimiento de participación, sino de aquello que nos dota justamente aquello que estudiamos y supuestamente defendemos: la razón. Así que, por favor, que impere la razón por sobre el chisme, la propuesta por sobre la protesta.

Anónimo dijo...

Por buen camino Narro boy.
Hagamos que se pierda la diferencia entre SUA y Escolarizado, y por qué no, sentemonos en la soledad solipsista de la pc para filosofar con la radiación del monitor. De paso hagamos campaña para no ir a clases, pues 2 horas ya son muchas. Mejor 30 minutos o 5 para entregar nuestra super investigación exegética.
Lástima que alguien como usted acepte la politica educativa del sr. Narro. Bien sabrá usted que hizo.

Alberto Constante dijo...

Hay una variedad de comentarios y quiero darles respuesta a todos, espero hacerlo. Me parece que en estos proceso nada es seguro, que radiopasillo ha estado muy activo y que lo que dicen de los otros candidatos es falso. Creo sí que todos son dignos contendientes y nada más. Que hay pesos políticos, sería muy ingenuo de mi parte negarlo. Pero justo son eso: pesos y contrapesos, es parte de la política. Por otro lado, no creo que ningún candidato se prestara a engordar nada, ni hacer el juego a nadie.
Al que me tilda de "Narro boy" no acabo bien a bien de saber por qué, pero sí sé que en esto de los horarios, ojo, que se someterán nuevamente a un escrutinio para saber si funciona o no, tengo la convicción de que se hizo previa consulta a los alumnos, por parte de los consejeros técnicos y asimismo a los profesores. Hubo consenso sobre la necesidad de dotar a los alumnos de tiempos para leer, y que ese es el eje de la modificación: que lean. En mi experiencia cada vez se lee menos. Esto es impactante sobre todo para áreas tan sensibles como las humanidades. No se arregla nada con horas clase en donde la gente no lee y sólo va a ver qué es lo que pesca. La lectura no es sustituible por nada. Ahora que si quieren más horas pues lo propondría nuevamente a discusión. Tampoco estoy cerrado a revertir una decisión, hagamos consensos. Más que calificar, razonemos. ¿no es así?

Alberto Constante dijo...

A todos los que han comentado aquí, gracias, todo lo que dicen me ayuda y me hace reflexionar, creo que es lo más importante

Anónimo dijo...

El comentario de la compañera adquiere sentido cuando vemos que los lugares, los nombres, los premios, las plazas ya están dadas desde el aparato oficial. En la UNAM se sabe que las votaciones son una cortina de humo, un simulacro de democracia. Los méritos y las ideas quedan en un segundo o tercer plano cuando una junta de gobierno selecciona al director de una facultad que continuará con los planes del director saliente y los del rector de la universidad. Acomodo perfecto, dictadura disfrazada de democracia académica. ¿Habré de desearte suerte al enfrentarte a las decisiones inexorables? La suerte está echada.

Roberto Guzman dijo...

Me pregunto si alguien, que está "calentandole" la terna a otra persona, tendría tiempo para impulsar un blog, y buscar distintos medios a lo tradicionalmente usado. Apoyo al Dr. Constante en su intento por ser director de esta facultad. Ya basta de gente inepta como Ambrosio.